Crianza

El deseo de ser bimadre.

ser bimadre

Hace mucho tiempo en 10 secretos sobre mi, mencioné que quería ser madre de 2 hijos. El deseo es cada vez más fuerte al igual que el sentimiento de ahogo.La situación personal y laboral me superan. El marinovio quiere cortar cables y yo quiero tener otro. En este momento es como si cada uno fuéramos por caminos diferentes. Se me acaba el plazo para tomar una decisión y solo tengo una cosa clara. No quiero seguir hormonándome más para impedir un embarazo.

Dentro de un año me toca quitarme el implante anticonceptivo. Un año puede parecer mucho, pero la verdad es que aún me parece que fue ayer cuando me puse de parto y ya han pasado casi 22 meses. No me he enterado de nada, se me escapa el tiempo de las manos. Seguro que a ti te pasa lo mismo. Parece que una vez que tienes hijos el tiempo no vuela, es como un truco de magia. Ahora lo ves, ahora no lo ves.

Por mi cabeza pasan muchas cosas. Por un lado ser madre me ha supuesto un crecimiento personal único, ganas de superarme más y más, me ha dado mucha fuerza, pero a la vez también me ha debilitado y consumido. Corrijo, la maternidad no me ha debilitado ni consumido, eso, lo ha hecho el mundo. Hace unos días escuché una frase que me llegó al alma y más allá. Una frase que me ha hecho escribir este post y gritarle al mundo entero lo que siento. Algo que no sé expresar con palabras de forma oral pero me veo capaz de hacer que se entienda cuando las escribo.  ¿No os ha pasado alguna vez? hablar con el alma es más fácil cuando lo haces por escrito.

Parece ser que si eres madre tienes que estar feliz 24 horas. Parece que desear ser bimadre y estar puntualmente agobiada no es compatible. Agobiada porque he tenido que renunciar a mi profesión. No tener ayuda de ningún tipo para el cuidado de mi hijo en horarios nocturnos, festivos o fines de semana lo hacen completamente incompatible con la maternidad. Trabajar en turismo es lo que tiene. Me veo limitada y solo puedo trabajar en un cierto tipo de trabajo en Tenerife casi inexistente y para el que también estoy cualificada, administrativo.  Yo soy feliz trabajando y soy feliz siendo madre. No soy nada feliz cuando tengo que renunciar a una de las 2 cosas. No soy feliz cuando tengo que ponerme frente a la calculadora y veo que si trabajo, el 90% de mi sueldo se lo llevará otra persona que será la que cuidará de mi hijo.

Si hablamos de lo personal, no soy feliz cuando  mi vida está condicionada a problemas ajenos a mi por decisiones que se tomaron otras personas en su día. No soy feliz cuando eso condiciona el hecho de ser bimadre o tener una vida de pareja normal. No soy feliz cuando tengo que callar lo que siento porque sino me sueltan la frase “mira como estás ¿y quieres tener otro?.  ¿Perdón? que tiene que ver.

Jamás le digas eso a una madre que siente en lo más profundo de su ser el  deseo de darle un hermanito/a a su hijo. Que siente una inmensa pena por dejarle solo sin su primer amigo/a, sin un confidente, un compañero de juegos, de alegrías, de penas, de peleas. Una madre que siente culpabilidad si no encuentra la forma de saltar todos los obstáculos para no dejarle solo. Ni siquiera va a criarse cerca de su familia,de sus primos, de sus abuelos de la sangre de su sangre.

Las madres tenemos derecho a sentirnos derrumbadas, agotadas y a llorar a moco tendido si hace falta. No tengo que estar feliz 24 horas para que me den “el carnet de bimadre”. Renunciamos a muchas cosas, muchísimas, y más las que no podemos contar con nadie.  Renunciamos a muchas horas de sueño, renunciamos a una vida social normal. Prueba a tomar algo con tus amigos o comer fuera con un peque inquieto que solo quiere correr por todos lados. Intentas adaptarte para no estar encerrada en casa, pero la verdad es que la salida se convierte en algo aún más agobiante. Nadie es capaz de adaptarse a ti y decirte, te acompaño al parque para que no vayas sola. Y mientras jugamos con el peque tenemos una conversación de adultos (esa que no se puede tener en una mesa tomando una copa de vino).

En mi caso, y supongo que la de muchas mamás en mi misma situación, renunciar al mundo laboral cuando quieres estar dentro, no sienta nada bien. Ves como tu curriculum, tu vida laboral, pierde valor por momentos cada día que pasas sin trabajar. Sientes que pierdes independencia. Tu naturaleza no es la de pedir dinero para tus cosas aunque tengas libertad absoluta para hacerlo y gastarlo. Estoy harta de renunciar, de ceder para hacer felices a otros, lo siento mundo, pero ahora es mi turno. Ya he renunciado a muchas cosas y no voy a renunciar a una más.

Sí mundo, a pesar de todas las trabas, no me rindo. La maternidad me da esa fuerza para no rendirme. Para luchar contra viento y marea, para buscar soluciones y seguir luchando por mis sueños. Porque aún tengo amor para dar, porque sobre todas las cosas a las que renuncio la única que realmente me duele es la de renunciar a ser madre de 2. Es la razón que me mata por dentro. Me siento capaz de cuidar a otra personita, sé que puedo. Hoy me derrumbo, pero mañana me levantaré con más fuerza. Es lo que tenemos las madres, no somos supermamás pero somos algo sobrenatural difícil de entender. Si con un hijo me siento poderosa, no me quiero imaginar como me sentiré con 2 pero tiembla mundo porque no pienso renunciar a eso. Aunque eso suponga dejar cosas por el camino.

8 comentarios en “El deseo de ser bimadre.

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Tenemos todo el derecho del mundo. Yo vengo de reproducción asistida y parece que por venir de ahí tampoco se podía quejar una de lo mal que pudiese ir su embarazo. ¿Porque nos ponemos trabas entre nosotras? Yo tb pienso en darle un segundo hermanito a bebé pingüino aunque ahora mismo no porque no me lo puedo permitir económicamente (no hablamos solo del gasto de un bebé, hablo tb del tratamiento al que me tengo que someter para ponerme alguno de mis embriones congelados). Aún así lo he comentado con alguna gente y siempre se oye lo de: si estás sola, no hay papa, será muy difícil con dos. ¿Porque? Como digo, la gente siempre juzgando y condicionándolo todo. Así que te entiendo tanto! Yo haré lo que sienta que me hace feliz. Allá yo con mis circunstancias y además, si, tengo todo el derecho a quejarme de mis días malos. Mucho animo!

    1. En tu caso, dentro de lo difícil es más fácil, solo tienes que lidiar contigo misma. Lo que lo hace duro es cuando en una pareja los 2 no están de acuerdo en algo. Uno dice que con uno basta y otro dice que quiere otro más. Ahí la gente se creen con mucha más libertad de opinar y casi siempre a favor del que dice uno. La gente está en contra totalmente de tener más de un hijo y si me apuras hasta de tener hijos. Me conformo con que no se posicionen, si quieren opinar esta vez me hacen feliz si lo hacen a nuestras espaldas, ajenas a la pareja. Estoy descubriendo tantas cosas de la sociedad que me estoy quedando sorprendida. Voy a empezar a llamarles la sociedad antiniños.

  2. Pienso que una decision así debe ser consensuada. Se que las mamis podéis con todo, sois luchadoras, valientes y más fuertes que nosotros (por lo menos en mi caso), y si te sientes con fuerzas ¿Porqué no?. Besitos de parte de Jordi y míos

    1. En mi caso creo que si estuviérmos más cerca de la familia a lo mejor sería más fácil ceder a no tener uno más. Creo que lo que más me mata es la soledad que va a tener mi hijo. En esta isla la gente es de paso, viene y va. Vivimos en zona turística. Por un lado dices mejor uno porque no tenemos quien nos ayude y por otro te das cuenta que por ese mismo motivo, porque la familia está lejos es preferible hacer un esfuerzo y tener 2. Porque uno no vive eternamente y no puedes pretender que las dificultades las viva solo. No se sabe si tendrá novia o amigos fieles, sin embargo un hermano siempre va a estar.

  3. Llego meses después pero no queria dejar de comentar.

    ¡Ánimo! Te mereces conseguir tus sueños. Tu peque se merece tener una mama contenta y feliz con su vida.

    Es una mierda que te hagan elegir, que tengas que elegir para poder seguir adelante y que encima no te puedas quejar de ello. Me enfada muchisimo. Pero frente a ello solo nos queda ser fuertes y tirar para adelante asi que … muchos besos y mucho animo!

    1. Bienvenida al blog. Pues toda la razón, pero no me rendiré tan facilmente. Hay días de bajón y dias de subidón pero aún así no pienso rendirme tan facilmente. Muchísimas gracias por el comment.Besitos

  4. Todo tiene su momento. 2 hijos son el doble de trabajo pero también el doble de amor. Si te sientes preparada adelante! Que pueda irte genial en la búsqueda de ese hermanito/a.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *