Seguridad vial

¡No somos una secta!.A contramarcha es más seguro.

acontramarcha

¿Por qué a los que defendemos la seguridad vial infantil nos llaman talibanes o secta?. Muy simple porque les falta información o no tienen la información completa. Si, es verdad que hay mucha gente en grupos de Facebook que defienden este tipo de sillas de una forma irrespetuosa y con pocos argumentos, pero no por eso nos deben meter a todos en el mismo saco.

Yo defiendo la vida, la seguridad y el sentido común. Mi sentido común fue el que me llevó hasta las sillas acm.

Yo fui de esas madres que primero compró una silla tradicional,  (su valor es de 150 eur). La silla en cuestión es una grupo 1/2/3 de Be Cool (la Be cool Thunder para ser exactos). La tengo nueva, mi peque en sus 19 meses de vida no la ha estrenado. Está guardada para usarla en el segundo coche o coches de los amigos (los que son responsables conduciendo), y solo como grupo 2/3. No la compré en ningún hipermercado, sino que me fui a una tienda de puericultura “supuestamente” especializada.

Mi hijo fue grande, con tan solo 4 meses ya alcanzó los 9 kilos. Afortunadamente mi grupo cero era hasta los 13 kilos y la pude apurar hasta el año que fue cuando la agotó por altura. ¿Os imagináis un niño de 4 meses en una silla a favor de la marcha apenas reclinable en posición sentado?. Ni siquiera sabía sentarse ni sostenerse sentado.

Fui de esas madres que pensaba que cuando un hijo tiene 9 kilos hay que cambiarle. Toda la familia se apresuró a decirme que comprara la silla. Como buena madre primeriza me dejé llevar por esos consejos. Pero algo no me terminaba de encajar y a mi marinovio tampoco. Por eso le seguimos llevando en la grupo cero a pesar de tener silla. Y durante ese tiempo desde los 4 meses hasta los 12 meses, de casualidad oí hablar de las sillas ACM.

Desgraciadamente no es una información que esté muy a la vista y en las tiendas de puericultura no parecen estar informados (solos las especializadas en ACM). Así que si das con una que no vende ese tipo de sillas dificilmente te enterarás, como nos pasó a nosotros. Si nos llegan a decir que aún teníamos tiempo de sobra para mirar sillas y que no hacía falta ponerle a los 9 kilos seguramente no hubiéramos comprado silla.

Mis padres se ofrecieron a darnos el dinero de la silla que habíamos comprado para poder comprar una ACM y la silla tradicional la guardamos para más adelante. Simplemente hicimos un gasto por adelantado. Un gasto de lo más tonto porque podía haber esperado y haber comprado la ACM si lo hubiera sabido antes. El total de las 2 sillas ha sido de 509 eur. Silla AFM 150 eur y silla ACM 359eur. Podía no haber comprado la silla ACM, pero a mi, la seguridad de mi hijo me importa.

Me sentí ofendida e incrédula, al principio cuando oí hablar de estas sillas a contramarcha. Luego entendí que simplemente estaba molesta. Molesta porque nadie  a pesar de haber ido a una tienda especializada en sillas se molestó en hablarme de ellas o en darme una información adecuada como esperar para comprarla. Que siguiera usando la grupo cero, por ejemplo. Molesta porque me enteré de casualidad. Molesta porque para corroborar que la información que me llegaba era verídica y no era solo la de un grupo de padres radicales tuve que mover mucho el culo. Leer, investigar, preguntar a especialistas. Me puse en plan CSI. Como ya he dicho la seguridad de mi hijo me importa.

sentido contrario a la marcha

Me fui al quiropráctico que me trató en el embarazo y también al fisioterapeuta de un amigo. Ambos me dijeron que la información es verdadera. Lo mejor es acontramarcha. Los niños pequeños no están preparados para ir a favor de la marcha y las consecuencias, sino llegan a ser mortales son dolorosas e irreversibles. No volverían a andar. Ellos ya habían tratado niños menores de 4 años accidentados. La causa, por ir en sillas a favor de la marcha.

Así que me hice una pregunta. ¿Salvar la vida de mi hijo a cualquier precio?. Igual las sillas AFM pueden salvarle la vida, pero ¿ le librará de una silla de ruedas?.  No quiero correr el riesgo de averiguarlo. La carretera es una lotería. Veo conductores hablando por el móvil, tengo amigos que conducen habiendo tomado alcohol y su única preocupación es no pillar un control. Además te dicen orgullosos no me paran nunca porque como no se me nota que he bebido… en fin. Gente que le gusta correr  o gente que le encanta conducir con las largas puestas desde que sale de casa, deslumbrando al personal.  No, no quiero correr el riesgo de comprobar la eficacia de una silla AFM sabiendo lo que sabía y viendo como conducen. “De me daba tiempo” o  “nunca me va a pasar”, está lleno el cementerio.

No puedo poner en juego la seguridad solo porque no quiero creer. Mirar para otro lado tampoco es algo que quiera hacer solo porque me duela rascarme el bolsillo o ande apurada de dinero. (Ni trabajaba, ni tenía ayudas. En casa solo entraba un sueldo). Es aquí cuando mis padres me dan parte del dinero. El resto del dinero lo conseguimos privándonos de comer fuera, tomar algo aunque sea una cervecita. No consumimos en bares ni restaurantes durante meses. Hacíamos salidas pero con tupper o bocata y neverita. Si se quiere se puede. No nos fuimos de viaje durante el primer año de vida del peque y ninguno tiene a la familia cerca. Yo catalana, mi marinovio de León y viviendo en Tenerife. El que quisiera era bienvenido a venir a vernos o a pagarnos el billete lo que prefirieran.

Empezamos a ahorrar aproximadamente cuando el peque tenía unos 8 meses. Fue cuando oímos hablar de las sillas a contramarcha y el empujoncito final fue el dinero que recaudamos en el cumpleaños. Cuando nos preguntaban que necesitaba el peque, lo tuvimos claro. La silla. Todos los que quisieron hicieron un bote y por ahí logramos nuestro objetivo.

Con todo esto, entiendo que muchos padres se sientan ofendidos o en posición de ataque, sobretodo si ya compraron la silla e hicieron una inversión en una que no es a contramarcha. Mi consejo es buscar información, preguntar a fisios, quiroprácticos  e incluso a la DGT.

Puede que la DGT no nos obligue a llevar a los niños a contramarcha hasta mínimo los 4 años, pero si lo recomiendan. Creédme, el negocio está ahí. NO quieren decirlo fuerte y en voz alta porque los fabricantes de las sillas tradicionales no se comerían un rosco y más de un fabricante tendría que renovarse o morir. A pesar de que ir a contramarcha es lo más seguro no quieren trastocar el mundo de las sillas tradicionales. Lo siento, no tengo ningún vídeo donde expliquen porque sabiendo esto no se mojan y lo obligan. Pero a cambio tengo el de la explicación de porqué deben ir a contramarcha mínimo hasta los 4 años.

Esta es mi historia, no soy rica, no gano nada dándote esta información. Tú eres libre de elegir como debe viajar tu hijo en tu coche igual que también eres libre de buscar información y jugar todas las cartas de la baraja antes de comprar una silla.

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